Qué es la tecnología háptica y cómo se relaciona en el Customer Experience

Hay un sentido que el mundo digital ha ignorado por demasiado tiempo: el tacto. Puedes ver un producto en pantalla, ...

Hay un sentido que el mundo digital ha ignorado por demasiado tiempo: el tacto. Puedes ver un producto en pantalla, escuchar su descripción, leer sus especificaciones técnicas… pero no puedes tocarlo. Esa brecha sensorial tiene un costo real para las marcas, y la tecnología háptica está cerrándola más rápido de lo que muchos imaginan. El mercado global de esta tecnología alcanzó aproximadamente 4.600 millones de dólares en 2024 y se proyecta que llegará a entre 7.000 y 8.500 millones para 2030. Para los profesionales de customer experience en América Latina, eso no es solo una cifra atractiva: es una señal de cuánto terreno hay por ganar antes que la competencia se mueva primero.

Qué es la tecnología háptica y por qué importa en CX

La tecnología háptica es el conjunto de sistemas que simulan la sensación del tacto a través de vibraciones, fuerzas o movimientos, ya sea en dispositivos físicos como guantes o pantallas, o incluso en el aire mediante ultrasonido.

Suena futurista, pero ya convive con nosotros en lo cotidiano: la vibración de tu teléfono cuando recibes una notificación es háptica.

El «clic» que sientes al confirmar un pago en Apple Pay también lo es. Lo que está cambiando ahora es la escala, la precisión y la intencionalidad con que las empresas están usando esta tecnología para diseñar experiencias memorables.

El tacto y la decisión de compra: lo que dice la neurociencia

La conexión entre el tacto y el comportamiento del consumidor no es intuición de marketing: está respaldada por décadas de investigación en psicología y neurociencia del consumo. El profesor Gerald Zaltman, de Harvard Business School, documentó que el 95% de las decisiones de compra ocurren en el subconsciente, donde los estímulos sensoriales y emocionales dominan sobre la lógica racional.

Uno de los hallazgos más poderosos viene de investigaciones publicadas en el Journal of Consumer Research: simplemente tocar un objeto, incluso de manera virtual, aumenta la sensación de propiedad psicológica sobre ese producto. Más específico aún: consumidores que experimentaron el «toque virtual» de un producto en pantalla estuvieron dispuestos a pagar hasta 33% más que quienes no tuvieron esa interacción.

Y ese efecto no desaparece cuando el toque es digital: un estudio de Brasel y Gips confirmó que las interfaces táctiles de pantalla aumentan la percepción de propiedad en la misma medida que tocar el objeto real.

El concepto de «necesidad de tacto» que todo equipo CX debería conocer

Los investigadores Peck y Childers desarrollaron en 2003 el constructo NFT (Need for Touch), que explica por qué ciertos consumidores tienen mayor dificultad para comprar en línea: necesitan sentir el producto para confiar en él.

Este segmento, que en mercados latinoamericanos tiene un peso significativo dada la cultura del comercio presencial, muestra mayor preocupación por la calidad y menor confianza al comprar sin input táctil. Las soluciones hápticas digitales son, literalmente, una respuesta directa a esta fricción.

Si quieres profundizar en cómo la percepción sensorial moldea la experiencia del cliente desde una perspectiva más amplia, vale la pena revisar este análisis sobre la percepción como eje central del customer experience, donde se exploran los mecanismos psicológicos detrás de cómo los clientes construyen su evaluación de una marca.

Sectores donde la háptica ya genera resultados medibles

Es fácil hablar de tecnología háptica en abstracto. Lo que realmente convence a los líderes de CX, especialmente en entornos donde los presupuestos son ajustados y el escrutinio sobre el ROI es alto, son los casos concretos con números reales.

Aquí hay cinco sectores donde la háptica ya ha dejado de ser un experimento para convertirse en una ventaja competitiva comprobada, con datos que vale la pena conocer antes de tomar decisiones de inversión.

Retail y publicidad: cuando el tacto vende más

Immersion Corporation, cuyos sistemas TouchSense están integrados en más de 3.000 millones de dispositivos en el mundo, realizó un estudio con IPG Media Labs y MAGNA que evaluó anuncios hápticos para marcas como BMW, Royal Caribbean y Arby’s. Los resultados sobre 1.137 usuarios fueron contundentes: 62% más de sensación de conexión emocional con la marca, 50% de aumento en favorabilidad de marca y 68% de ahorro en costo por impacto positivo comparado con publicidad tradicional. Una campaña para la película Jason Bourne logró 41% de aumento en intención de compra y 75% de incremento en recordación del anuncio, ganando el premio Best Mobile Campaign de The Drum en 2017.

La empresa Ultraleap, que usa ultrasonido para proyectar sensaciones táctiles en el aire sin necesidad de dispositivos físicos, realizó un estudio en carteles digitales con retroalimentación háptica: 73% de los participantes dijo que sería más probable que comprara el producto después de la experiencia. El NPS promedio aumentó 56 puntos cuando se añadió háptica al punto de contacto.

Automotriz: los tableros hápticos ya son estándar industrial

Cerca del 45% de los modelos de vehículos lanzados en 2024 ya incluyen interfaces habilitadas con retroalimentación háptica. Esto no es un lujo: es una respuesta a un problema de seguridad y experiencia. Los conductores que operan pantallas táctiles sin retroalimentación táctil tienen que desviar la mirada del camino para confirmar que presionaron el botón correcto. La háptica elimina esa fricción.

El sistema MBUX Hyperscreen de Mercedes-Benz usa 12 actuadores que generan confirmación táctil en botones virtuales. Audi integró actuadores electromagnéticos desde 2017 en toda su línea. BMW reemplazó su legendario controlador iDrive, en uso por 24 años, con un nuevo volante háptico contextual, basándose en datos que mostraron una disminución en el uso de controles físicos tradicionales. Este sector ilustra algo clave para el CX: la háptica no solo mejora la experiencia, resuelve problemas funcionales reales.

Banca y pagos: Visa construyó un estándar global

Visa lanzó su sistema de «branding sensorial» en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018: una combinación de animación, sonido y vibración háptica que se activa en transacciones aprobadas. Hoy opera en más de 25 países. La investigación de consumidores en ocho países mostró que el 81% tuvo una percepción más positiva de los comercios que usaban señales sensoriales, y el 83% dijo que esas señales impactaron positivamente la percepción de la marca Visa.

Más revelador: en un estudio en San Francisco, los consumidores que experimentaron el branding sensorial mostraron 12% más de confianza en la seguridad del pago y 14% de mejora en percepción de marca. La investigación académica también ha encontrado que la intensidad de la vibración háptica en pagos móviles puede funcionar como un «nudge» conductual: vibraciones de menor intensidad redujeron la disposición a gastar, sugiriendo que la háptica podría ayudar a los consumidores a gestionar el gasto excesivo en pagos digitales.

Esto conecta directamente con uno de los pilares fundamentales del CX moderno: la experiencia sin fricciones. La confirmación háptica de un pago resuelve una micro-ansiedad muy real: ¿fue registrada mi transacción? Ese instante de incertidumbre es un punto de dolor que muchos bancos aún no han cerrado.

Salud: de la simulación quirúrgica a la empatía del paciente

Una revisión sistemática de 34 estudios publicada en MDPI encontró que los dispositivos hápticos mejoran el desempeño sensoriomotor en rehabilitación con tamaños de efecto de 0,2 a 0,7. El 79% de las modalidades de entrenamiento médico ya usa simulaciones quirúrgicas habilitadas con háptica, que mejoran la precisión hasta en un 40%.

Merck desarrolló el programa «My Other Life»: controladores hápticos que adormecen el sentido del tacto de los usuarios para que los profesionales de salud experimenten cómo se siente vivir con esclerosis múltiple. Es un caso brillante de háptica aplicada a la generación de empatía como herramienta de customer experience en salud, un sector donde la comprensión genuina del paciente es la base de todo.

Entretenimiento: D-BOX prueba que los clientes pagan más por el tacto

Las butacas hápticas D-BOX operan en más de 1.000 pantallas en el mundo, con 23.000 asientos activos en cuatro continentes. Solo Cinemark tiene más de 450 auditorios con D-BOX instalado. La empresa ha producido más de 65.000 efectos hápticos únicos y tiene programadas 70 instalaciones adicionales para 2026-2027. El dato más revelador para cualquier estratega de CX: los consumidores pagan voluntariamente un precio premium por una experiencia multisensorial que incluye háptica. Eso es prueba directa del impacto en el valor percibido de la experiencia del cliente.

Háptica vs. experiencia digital tradicional: ¿qué cambia realmente?

Para tomar decisiones de inversión informadas, es útil comparar lo que una capa háptica agrega en contraste con una experiencia digital convencional. La diferencia no es solo tecnológica: es fundamentalmente una diferencia en cómo el cliente percibe, recuerda y valora la interacción con la marca. La siguiente tabla resume los puntos de contraste más relevantes para líderes de CX y gerentes de producto.

DimensiónExperiencia digital tradicionalExperiencia con tecnología háptica
Canales sensoriales activosVista y oídoVista, oído y tacto
Percepción de propiedad del productoBaja en compras onlineAumenta hasta 33% con toque virtual
Intención de compraLínea base+41% en campañas publicitarias hápticas
Recordación de marcaLínea baseHasta 70% de mejora con engagement multisensorial
Confianza en transacciones digitalesModerada (sin confirmación táctil)+12% con branding sensorial en pagos
NPS en puntos de contacto digitalesLínea base+56 puntos en experiencias DOOH con háptica
Segmento con alta «necesidad de tacto»Alta fricción, menor conversiónReducción de fricción y mayor disposición a comprar
Costo por impacto positivo de marcaLínea baseHasta 68% más eficiente que publicidad tradicional
Diferenciación competitivaDificultad de diferenciación en canales saturadosVentaja significativa en early adopters

Lo que dicen los expertos en CX sobre el futuro sensorial

Cuando los referentes más influyentes del customer experience empiezan a hablar de algo en el mismo sentido, vale la pena escuchar. La tecnología háptica no es un tema reservado a ingenieros o equipos de I+D: los líderes de pensamiento en CX ya la están integrando como parte central de su visión sobre cómo se construirán las experiencias del futuro. Estas son tres perspectivas que todo profesional debería tener en su radar.

Joe Pine: si no creaste un recuerdo, no diseñaste una experiencia

Joe Pine, coautor de La Economía de la Experiencia, uno de los libros más influyentes en la historia del CX, ha construido su TEMA de diseño de experiencias en torno a la estimulación multisensorial. Su principio es claro: «Involucra todos los sentidos: diseña cuidadosamente todos los fenómenos sensoriales.» Y va más lejos: «Si son multisensoriales, personalizados, inmersivos y emocionales, esos son los elementos que convierten algo en un recuerdo. Y ese recuerdo vive dentro de la persona.» Su afirmación más citada resume perfectamente la promesa de la háptica en CX: «Si no creaste un recuerdo, no diseñaste una experiencia.»

Esta filosofía está directamente alineada con lo que sabemos sobre el análisis del journey emocional del cliente: los momentos que generan respuesta emocional son los que quedan grabados en la memoria y determinan la lealtad a largo plazo.

Blake Morgan: la tecnología que convierte lo mundano en una experiencia relacional

Blake Morgan, futurista del CX y autora de The Customer of the Future, conecta la háptica con el potencial de construir relaciones más profundas a través de canales digitales: «Muchas empresas están recurriendo a la realidad aumentada, que convierte una tarea cotidiana en una experiencia sensorial total. La tecnología de customer experience puede transformar algo tan ordinario como comprar muebles nuevos en una experiencia que construye relación.» Su predicción es que «los clientes del mañana insistirán en experiencias que hagan su vida significativamente más fácil y mejor», lo que implica que la fricción de no poder tocar un producto en el entorno digital será cada vez menos tolerable.

Colin Shaw: más de la mitad del CX es emocional

Colin Shaw, fundador de Beyond Philosophy y uno de los pioneros del CX emocional, ha documentado que «más de la mitad de la experiencia típica del cliente es emocional.» Su investigación identifica 20 emociones específicas que crean o destruyen valor monetario en las interacciones con el cliente. El tacto, como detonador emocional directo, activa varias de ellas: confianza, seguridad, satisfacción, sorpresa positiva. Diseñar con háptica es, en términos de Shaw, diseñar con las emociones como materia prima, no como subproducto.

«Más de la mitad de la experiencia típica del cliente es emocional. Las empresas que entienden esto tienen una ventaja enorme sobre las que siguen tratando el CX como un proceso puramente racional.»

Colin Shaw, fundador de Beyond Philosophy

Qué dicen Forrester, Gartner y McKinsey sobre las experiencias multisensoriales

Más allá de los casos de éxito puntuales, las firmas de análisis más respetadas del sector están trazando una imagen consistente sobre hacia dónde va la experiencia del cliente. Sus proyecciones tienen implicaciones directas para cualquier líder que esté decidiendo dónde invertir en los próximos años, y la tendencia multisensorial aparece de forma recurrente en sus informes.

Forrester: un tercio de los consumidores preferirá lo presencial

Las predicciones de Forrester para 2026 proyectan que un tercio de los consumidores optará por experiencias offline sobre las digitales, impulsados por el deseo de interacciones sensoriales más ricas que los canales digitales aún no logran replicar. Su Digital Customer Experience Improvement Playbook es directo: «La frontera entre lo digital y lo físico sigue volviéndose más borrosa, y tecnologías emergentes como la realidad virtual y los chatbots con IA están llegando al mainstream. Esto eleva el estándar del CX: está volviéndose no solo omnicanal, sino más multisensorial y complejo de diseñar.»

Para los equipos que trabajan en estrategias de experiencia omnicanal, esta proyección cambia las prioridades: la integración de háptica no es un extra, es parte de la infraestructura sensorial que el cliente del futuro cercano va a esperar.

Gartner: en 2028, el 20% de las personas tendrá experiencias inmersivas semanales

Gartner proyecta que para 2028, el 20% de las personas tendrá al menos una experiencia inmersiva con contenido contextual y basado en ubicación cada semana, frente a menos del 1% en 2023. Su informe de tecnologías emergentes identifica los mecanismos de retroalimentación háptica como «la columna vertebral de las interacciones multimodales e inmersivas.» Para 2030, Gartner prevé que más del 80% de los dispositivos de realidad aumentada y virtual recopilarán datos sobre comportamiento, expresión y emoción, creando bucles de retroalimentación háptica profundamente personalizados.

McKinsey: el CX personalizado ya no es diferenciación, es requisito

McKinsey documenta que las empresas con estrategias de CX en el cuartil superior superan a la competencia en casi 80% en crecimiento de ingresos. Al mismo tiempo, el 71% de los consumidores espera interacciones personalizadas, y el 76% cambiará de marca si no las recibe. La háptica personalizada, que adapta el tipo y la intensidad de retroalimentación táctil al perfil y contexto del usuario, es la siguiente frontera de esa personalización.

Estos datos refuerzan algo que en ClienteFeliz.com hemos señalado consistentemente: el ROX (Return on Experience) tiene que convertirse en la métrica central del CX moderno, y la inversión en tecnología háptica tiene un ROX documentado y cuantificable.

«Si no cuidas la experiencia sensorial del cliente, alguien más lo hará. Y ese alguien tendrá una ventaja difícil de recuperar.»

Paráfrasis de la visión de Joe Pine sobre la economía de la experiencia

Los desafíos reales que debes anticipar antes de implementar háptica

Ninguna tecnología transformadora llega sin fricciones propias. La háptica tiene un caso de negocio sólido, pero también barreras reales que cualquier líder responsable debe evaluar antes de tomar decisiones de inversión. Entender estos desafíos no es un argumento para no actuar: es la base para actuar de manera inteligente y sostenible, especialmente en el contexto de las empresas latinoamericanas donde los recursos son más limitados y los ciclos de adopción tecnológica suelen ser más largos.

El costo sigue siendo la barrera más alta

Los guantes hápticos de grado empresarial tienen precios que van de 2.999 a 5.999 dólares por unidad. Los sistemas de alta fidelidad arrancan en torno a los 1.500 dólares. Los analistas de adopción del consumidor proyectan que el punto de inflexión masivo llegará cuando los dispositivos pesen menos de 300 gramos, la batería supere las 8 horas y los precios caigan por debajo de los 199 dólares. Ese umbral aún no se ha alcanzado en la mayoría de los productos del mercado.

La buena noticia: la háptica en dispositivos móviles, que ya existe y funciona, tiene un costo marginal prácticamente nulo para las empresas. Diseñar con las capacidades hápticas del smartphone que tu cliente ya tiene en el bolsillo es el punto de entrada más accesible y con ROI más inmediato.

La falta de estándares crea fragmentación

Hoy no existe un estándar universal para la retroalimentación háptica. Eso genera problemas de compatibilidad entre plataformas y limita la capacidad de crear contenido háptico que funcione de la misma manera en distintos dispositivos. Estándares emergentes como MPEG-I e IEEE P1918.1 podrían eventualmente simplificar esto, pero la adopción generalizada todavía toma años.

La integración técnica es compleja

Los dispositivos hápticos típicamente dependen de software especializado y APIs que no están incluidas en los pipelines estándar de desarrollo de aplicaciones. La fragmentación entre dispositivos móviles, consolas de videojuegos y headsets de realidad aumentada y virtual significa que no hay un solo protocolo de comunicación: hay un ecosistema fragmentado que requiere inversión en integración.

Consideraciones éticas que no se pueden ignorar

La capacidad de la háptica para desencadenar respuestas emocionales y fisiológicas en los consumidores tiene implicaciones éticas importantes. Los dispositivos hápticos recopilan datos biométricos y de comportamiento. Su poder para influir en las decisiones de compra a nivel subconsciente plantea preguntas legítimas sobre los límites de la persuasión responsable. Los marcos éticos para el uso de háptica en CX aún están en desarrollo, y las empresas que se muevan en este espacio deberían establecer principios de transparencia desde el inicio.

Esto conecta con algo que ya hemos explorado en profundidad: los errores más comunes al interpretar datos de experiencia del cliente. Cuando la experiencia genera datos tan íntimos como la respuesta táctil y emocional, la responsabilidad en su uso es aún mayor.

Cómo puede empezar tu empresa hoy, sin esperar al futuro

La tecnología háptica no requiere que tu empresa sea BMW o Visa para encontrar aplicaciones prácticas. Hay una escala de implementación que va desde lo que ya existe en el teléfono de tu cliente hasta instalaciones más sofisticadas en puntos de venta o experiencias de marca. Lo clave es entender en qué nivel estás hoy y cuál sería el siguiente paso lógico dada la naturaleza de tu negocio, tu base de clientes y tu presupuesto disponible.

Nivel 1: aprovecha la háptica que ya existe en los smartphones

El motor háptico ya está en los teléfonos de tus clientes. Si tu empresa tiene una app, un proceso de pago digital o notificaciones móviles, puedes diseñar retroalimentación táctil sin invertir en hardware adicional. Confirmar una transacción con una vibración específica, diferenciar alertas importantes de comunicaciones estándar con patrones hápticos distintos, o añadir respuesta táctil a interacciones clave dentro de la app son puntos de partida con costo marginal casi nulo.

Nivel 2: integra háptica en puntos de venta y experiencias presenciales

Para empresas con presencia física, los quioscos interactivos con retroalimentación háptica, las pantallas táctiles mejoradas en puntos de atención o las instalaciones de marca con háptica en el aire (como las que usa Ultraleap) pueden transformar un punto de contacto ordinario en un momento memorable. El estudio de Arrow Electronics en CES logró 80% más de tiempo de atención que el promedio del sector con este tipo de instalación.

Nivel 3: háptica en comunicaciones de marca y e-commerce

Si tienes presencia en e-commerce, considera la posibilidad de integrar visualizaciones de producto que incluyan toque virtual, donde el cliente interactúa con una imagen o modelo 3D del producto y recibe confirmación táctil en su dispositivo. Este nivel aprovecha directamente el efecto de endowment documentado en la investigación: los clientes que «tocan» el producto virtualmente lo valoran más y están dispuestos a pagar más por él.

Para avanzar en cualquiera de estos niveles, es fundamental tener un diseño de estrategia de CX que genere resultados tangibles como punto de partida. La tecnología sin estrategia es inversión sin dirección.

Las señales que debes observar para saber si la háptica es prioritaria para tu sector

  • Tu producto tiene atributos físicos difíciles de comunicar en canales digitales (textura, peso, resistencia, suavidad).
  • Tu tasa de abandono de carrito en e-commerce es alta y los clientes mencionan inseguridad sobre el producto real.
  • Tu sector tiene competidores internacionales que ya están integrando experiencias inmersivas.
  • Tu base de clientes tiene alto índice de «necesidad de tacto»: compradores en categorías de moda, gastronomía, joyería, tecnología o productos de salud.
  • Tienes puntos de contacto presenciales donde la experiencia del cliente se percibe como genérica o desconectada de tu propuesta de valor digital.
  • Tus métricas de CX muestran bajo desempeño en los momentos de decisión de compra o confirmación de transacción.

El horizonte: el Internet de los Sentidos y lo que viene después

La tecnología háptica que existe hoy es impresionante, pero es apenas la apertura de un cambio mucho más amplio. Ericsson, en su informe «10 Hot Consumer Trends 2030», acuñó el concepto de «Internet de los Sentidos»: una visión donde las redes 6G habilitarán experiencias en las que el 68% de los consumidores quiere usar aplicaciones digitales multisensoriales, y el 70% espera que las experiencias virtuales sean indistinguibles de la realidad física. Ese umbral se proyecta para 2030, cuando las redes 6G estén operativas comercialmente.

Lo que el MIT ya está investigando

El Touch Lab y el Tangible Media Group del MIT no están teorizando: están construyendo. El proyecto inTouch explora «nuevas formas de comunicación interpersonal a través del tacto» usando tecnología de retroalimentación de fuerza para crear objetos hápticos compartidos entre personas en distintas ubicaciones geográficas. Su proyecto Psychohaptics plantea algo más provocador aún: «El tacto es fundamental para nuestro bienestar emocional. Estamos presentando los primeros dispositivos que simulan el tacto a través de dispositivos hápticos para traer alivio y asistir en terapia clínica para la salud mental.»

La investigadora Marcia O’Malley, de la Universidad de Rice, publicó en 2025 en Nature Reviews Bioengineering una proyección que resume bien hacia dónde va todo esto: «Un nuevo cambio hacia la retroalimentación háptica multisensorial está mejorando la experiencia del usuario. A medida que esta tecnología continúa evolucionando, veremos cómo avanza hacia una experiencia más rica y multisensorial, una que cierra la brecha entre la interacción digital y el tacto humano.»

Lo que esto significa para el CX latinoamericano

América Latina tiene desafíos específicos en este camino: menor penetración de redes 5G (aún necesaria para experiencias hápticas de baja latencia), mayor sensibilidad de precio en el mercado de consumo y ciclos de adopción tecnológica empresarial más lentos que en mercados de referencia como Asia-Pacífico o Norteamérica. Pero también tiene una ventaja que no aparece en los informes globales: una cultura profundamente relacional y presencial que hace que la promesa del tacto digital resuene de manera especialmente poderosa.

El comercio latinoamericano está construido sobre la confianza que se genera en el contacto. La háptica digital es, en muchos sentidos, la traducción tecnológica de ese valor cultural al mundo digital. Las marcas que lo entiendan primero tendrán una ventaja difícil de alcanzar para los que lleguen después.

Para preparar tu organización para estos cambios, vale la pena revisitar el concepto de empresas future-ready en CX y evaluar en qué punto del camino está hoy tu equipo. La tecnología avanza más rápido que las culturas organizacionales, y la brecha entre ambas es donde se pierden las oportunidades.

El tacto es el próximo campo de batalla del CX, y el momento de prepararse es ahora

La tecnología háptica no es ciencia ficción ni un privilegio exclusivo de las grandes corporaciones multinacionales. Es una herramienta de CX con ROI documentado, casos de uso en múltiples sectores y una base científica sólida sobre por qué funciona: porque el tacto activa emociones, genera confianza y crea memorias de una manera que ningún otro estímulo digital puede replicar por sí solo.

Los números son claros. Publicidad háptica con 41-75% de mejora en métricas clave a un 68% menos de costo. Intención de compra aumentada hasta un 33% por el solo efecto del toque virtual. NPS que sube 56 puntos cuando se añade háptica a un punto de contacto digital. Y un mercado que va a crecer de 4.600 millones a más de 8.500 millones de dólares en los próximos seis años.

La pregunta para los líderes de CX en Latinoamérica no es si la háptica llegará a sus mercados. Ya está aquí, en el teléfono de cada uno de sus clientes. La pregunta real es si sus organizaciones van a diseñar intencionalmente con esa capacidad o van a seguir ignorándola mientras otros la convierten en ventaja competitiva.

Como siempre, el punto de partida está en entender a fondo a tus clientes: qué sienten, qué esperan, qué los hace confiar. Si quieres explorar cómo construir esa comprensión desde las bases, revisa cómo funciona la antropología del consumo aplicada al CX o profundiza en las 5 expectativas clave de los clientes que están redefiniendo los estándares del sector. El futuro sensorial del CX empieza con entender qué esperan tus clientes hoy.

Fran Páez
Emprendedor, Músico y fanático del Customer Experience. Co-fundador de ClienteFeliz.com

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